TORRIJOS EN LA RED

TORRIJOS EN LA RED

viernes, 13 de mayo de 2016

ROBOS, ATRACOS, VIOLENCIA

De un tiempo a esta parte la situación en Torrijos se está haciendo insoportable. La serie de actos delictivos de todo tipo, de manera especial los robos en domicilios, así como atracos a personas mayores, sin olvidar los asquerosos exhibicionistas, que se pasean por la calle mostrando sus órganos sexuales, tanto a mayores como a pequeños, hacen de Torrijos una población peligrosa.
     Una serie de personas encabezaron la organización de una manifestación en protesta por la serie de actos vandálicos que se vienen sucediendo. De acuerdo con las estimaciones más creibles no más de 800 personas acudieron a la llamada de los organizadores. este número de personas se nos hace escaso, muy escaso para lo que debería haber sido un día de multitudinaria protesta de los ciudadanos torrijeños. 
     Cuando hemos visto que en otras poblaciones de la provincia han sido miles los manifestantes, nos encontramos con la ridícula asistencia en nuestra población.
     Hay quien afirma que para Torrijos fue una manifestación multitudinaria, pues estamos acostumbrados a la pereza de los torrijeños a participar en estas actividades. Pero no coincido con esta opinión. Cuando vemos la asistencia a la procesión de la festividad de El Cristo, a la que asisten "MILES" de personas; o cuando vemos las procesiones de Semana Santa en que sucede algo semejante nos damos cuenta que la manifestación en protesta por los numerosos robos contó con una escasa asistencia. Se dirá que no es lo mismo. Ya lo sé. No quiero comparar las procesiones con la marcha en protesta por los actos de violencia, pero estimo que la protesta debería haber contado con un número mucho mayor de asistentes.
     ¿Qué sucede para que exista esa apatía para exponer la protesta por tanta violencia en Torrijos? Incluso se echó en falta la ausencia de comerciantes que son de los más perjudicados. 
     Otro aspecto que llamó la atención fue la participación de oradores en la Plaza de España, pues solamente intervinieron mujeres para manifestar sus quejas y exigir que se tomen medidas duras contra los delincuentes. 
     Afortunadamente, se ha de destacar la presencia de la autoridad local, desde el alcalde hasta el resto de concejales, lo cual demuestra la preocupación lógica que produce en nuestros representantes estas violencias. 
        Pero también he de manifestar mi malestar por la reunión el pasado 11 de mayo en la que informaron el alcalde, el capitán de la Guardia Civil y el jefe de la Policía Local. Tras las palabras de cada uno de ellos indicando las medidas llevadas a cabo llegó el turno de algunos de los presentes. Mostraron su indignación pues en sus domicilios se había realizado diversos robos y actos violentos. A todo ello respondían los responsables de la seguridad justificando las medidas que estaban llevando a cabo. 
     Me sorprendió la dureza y brusquedad con que se manifestaron algunos de los intervinientes, acusando a los componentes de la mesa de inactividad, pasividad e inacción. Se les respondía con serenidad tratando de dar a conocer lo que se venía haciendo, pero de nada servía pues las acusaciones eran frecuentes. Afortunadamente,  alcalde, capitán y polícia respondían con serenidad y dando explicaciones de todo. 
     La reunión se había transformado un pin pan pun hacia los responsables, todo manifestado de forma airada, como si ellos fuesen los verdaderos delincuentes.
     Ante esa situación me sentí mal y decidí abandonar la reunión, pues no me gustaba la violencia de ciertas intervenciones. Creo que tanto alcalde como Guardia Civil o Policía Local están actuando de acuerdo con sus competencias, sin extralimitarse, como parece que alguien pretendía que hicieran. No me sentí cómodo, es más estaba enojado, aunque comprendiera la indignación de los intervinientes. A mi me han robado tres veces y no por ello voy a echar la culpa al alcalde o a los responsables de la seguridad. La culpa es de los ladrones, de los violentos de quienes obran en contra de la ley. No pretenderemos que tengamos un policía o guardia civil a la puerta de nuestra casa. Los ladrones son muy astutos y saben cómo actuar y cuando.
     Con estas palabras, que tal vez no gusten, quiero salir en defensa de quienes están a cargo de la seguridad y manifestar mi desagrado por ciertas posturas. Y también agradecer al alcalde, al capitán y la jefe de policía la gallardía y carácter de enfrentarse a una situación en que se sabía que las acusaciones iban a ser constantes y duras.