TORRIJOS EN LA RED

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lunes, 5 de mayo de 2014

TÓPICOS



TÓPICOS

Existen en política una serie de frases hechas, palabras manidas con un uso frecuente en las diferentes agrupaciones políticas, son los tópicos que hacen creer al público en general que son verdades defendidas exclusivamente por un cierto partido político o por una ideología.

   Esto sucede de manera especial cuando se convocan elecciones del tipo que sea. Entonces todos los actos públicos o manifestaciones en prensa, radio o televisión transmiten un mensaje lleno de tópicos, de frases hechas que apenas tienen significado, pues tienen tal carácter generalista que dejan de tener una significación concreta y exacta.
 Esto suele ocurrir de manera especial en la izquierda más rancia. Cuando quieren darse a conocer transmiten una serie de conceptos o palabras que tratan de definir su carácter político, como si esas expresiones fueran definitorias de por sí, como si el hecho de pronunciar una palabra con mayor intensidad o engolamiento ya supusiera una verdad universal y nadie más pudiera utilizarla.
  La izquierda cree haberse apropiado de unos términos y se siente dueña de los mismo. Y la verdad es que saben utilizarlos de manera inteligente y astuta, pero que a las personas medianamente formadas no les convence, solamente lo hacen creer a personas que se acomodan por su escaso criterio o falta de formación. Por ello el vocabulario de la izquierda es altisonante, demagógico, populista y lleno de frases hechas y lugares comunes que llaman la atención del escuchante.
   Según lo dicho parece que la defensa del feminismo es exclusivo de la izquierda, especialmente el feminismo más radical. Como si la mujer, sus problemas e intereses, fuera competencia exclusiva de la izquierda.
    Otro aspecto que trata de apropiarse la izquierda es el progresismo como algo bondadoso, algo que a otros grupos no les interesa o  no se preocupan por ello. El progreso se conquista por una convergencia de intereses entre las personas. Si no hubiera creadores de empresas para dar trabajo a obreros no podría existir el progreso. El progreso surgió cuando alguien apostó por una iniciativa, arriesgó un capital y encontró trabajo para quienes nada tenían. Pero fueron los obreros quienes dieron la posibilidad de crear riqueza, pues sin ellos nada se podrían avanzar.
    Otro aspecto que la izquierda trata de apropiarse es el monopolio de la educación. Parece que sin la izquierda no existiría posibilidad de obtener una formación académica. Y algo semejante podría decirse de la sanidad, aspectos los dos que se tiene como algo exclusivo de la izquierda, ya que sin ella no habría ni buena educación ni buena sanidad. Y si gobierna otra opción política todo ello se destruye. La izquierda, la izquierda, la izquierda es la gran defensora de la educación y la sanidad. Todo lo demás lleva irremediablemente a la ruptura de unos intereses y a la destrucción de esos aspectos tan esenciales para sociedad. Lo importante es una buena educación y una buena sanidad, que me enseñen bien y que me curen, independientemente de que sea pública o privada. Lo curioso es que la inmensa mayoría de la izquierda económicamente pudiente lleva a sus hijos a los centros privados, de España o del extranjero. Los dirigentes de izquierda han tenido enseñanza privada y no han salido bobos.
    La defensa de lo Público es otra forma de apropiarse de ciertos términos. La izquierda, según ella, es la única defensora de lo que no debe ser privado. Lo público, digo yo, debe ser reducido a lo mínimo, a todo aquello que la sociedad no pueda llegar. Pero la izquierda se empecina en que todo sea público, cuando este modo de llevar a la sociedad ha sido un completo fracaso en aquellos países que se ha tenido y se tiene como forma de gobierno. No hay más que fijarse en los países en que predomina lo público sobre todo lo demás. Hay que detenerse a ver donde existe riqueza y donde domina la necesidad, la pobreza.
Trata la izquierda de transmitir el miedo a la derecha, como avisando de que "viene el lobo feroz".

   Quieren apropiarse como únicos defensores del monopolio de lo social. Todo aquello que tenga que ver con algo que se dirija a la masa es competencia exclusiva de la izquierda, y no hay más que fijarse en los centros sociales, en las guarderías, en las residencias de ancianos, en los colegios, en los centros de salud. Parece que sólo la izquierda se preocupa por estos aspectos, cuando en realidad ha sido con otras opciones cuando mayor bienestar se ha logrado. Pero la izquierda insiste una y otra vez en que es ella la promotora y defensora del bienestar social.