TORRIJOS EN LA RED

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viernes, 2 de marzo de 2012

NI GANAR NI PERDER

NI GANAR NI PERDER
La izquierda en general y el PSOE en particular no sabe ganar, pues cuando lo hace nos lleva a la ruina, al abuso de ayudas a los que se titulan creadores, al contrato desmesurado de la Ana o del Joaquín; al regalo multimillonario a los sindicatos de clase para que no salgan a la calle; dejar que los malos estudiantes puedan aprobar con las múltiples convocatorias; ayudas millonarias a los medios afines; nos miente descaradamente; resucita a los muertos de una parte; ayuda al invento de Alianza de Civilizaciones; destruye pruebas del 11M. Y para colmo gana el peor gobernante que España ha tenido en su historia, y mira que los ha habido pésimos. Definitivamente, la izquierda no sabe ganar.

Pero lo peor es que la izquierda en general y el PSOE en particular no sabe perder. Cuando el gobierno del PP trata de solucionar los problemas que el PSOE ha creado lanza a la calle a sus representantes, diciendo es un asunto personal y no del partido. Son cobardes y no dan la cara. Los sindicatos pagados generosamente por los gobierno deberían abandonar su estrategia de banqueros con sueldos millonarios y deberían renunciar a las subvenciones estatales y vivir de las cuotas de los afiliados, y deberían dejar de ser empresarios a los que tanto atacan, pues va en contra de sus principios.
     La izquierda no sabe perder, se enfada, se cabrea, se cree dueña de la verdad democrática, quiere dar lecciones de economía, cuando ha llevado a España a la ruina y a la hecatombe económica; su espíritu democrático deja mucho que desear cuando pierde y alienta con su presencia y apoyo en los medios las huelgas y manifestaciones, aunque cobardemente se esconda y diga que no respalda las huelgas y manifestaciones. Amenazan con romper el Concordato con la Santa Sede; ahogan a la enseñanza y medicina privada.
  Como consecuencia la izquierda se ahoga en el mar de sus contradicciones. Es la imagen que se puede ver a la izquierda (lógico)
     Cualquier lucha es válida, lo importante es mantener la hegemonía ideológica sobre esa lucha tal y como decía Gramsci.
     Cuanto peor, mejor para la izquierda.