TORRIJOS EN LA RED

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viernes, 30 de marzo de 2012

LIBERTAD, ORDEN, JUSTICIA

LIBERTAD, ORDEN, JUSTICIA

Con motivo de los desórdenes llevados a cabo por los grupos en diversas poblaciones, de manera especial en Valencia y Barcelona, me ha venido a la mente el tan discutido dilema de cual es la prioridad en una sociedad: Libertad, Orden o Justicia.
     Si hiciéramos una encuesta sobre el orden en que se pondrían cada una de estas palabras habría disparidad de criterios y cada cual lo pondría de una manera diferente.
    Ya decía Cervantes: "La Libertad, ese don precioso, Sancho". Pero la libertad ha sido entendida de muchas formas por las diferentes sociedades. 
     Los filósofos griegos amaban la libertad, pero bajo condiciones. La libertad pertenece al orden de la razón, por ello la libertad existe cuando se actúa con racionalidad, y así el sabio tratará de hacer el bien.
     Los romanos eran un pueblo disciplinado, por lo que la libertad era controlada y puesta al servicio de la patria, la cual era prioritaria sobre las demás libertades, incluso sobre la propia vida. Filósofos opinan que la libertad consiste en tener corazón puro y voluntad inflexible. Séneca se sentía libre en la cárcel, pues había sido a causa de su decisión personal. Por otra parte existía la esclavitud para quienes la libertad no existía, al menos la corporal.
     Alemania ha predominado la seguridad, es decir el Orden, a la libertad, así como otros aspectos preferibles a la libertad.
     Lo polacos han sentido verdadera pasión por la libertad, despreciando el orden y acaso su propia vida por defender la Libertad. Tal vez el hecho de haber vivido siempre bajo amenazas de todo tipo, invasiones continuas de Rusia, Austria, Alemania ha llevado a este pueblo a adorar la libertad que no tenía.
     Beethoven compuso la tercera sinfonía dedicada a Napoleón, a la libertad que traía, pero tras investirse de emperador cambió el título, por "A Un Héroe". Algo semejante sucedió con Schiller, el gran poeta alemán, compositor de la obra Oda a la Alegría, que Beethoven introdujo en su 9ª Sinfonía, .quien dio la bienvenida a la revolución francesa con poemas bellísimos, pero que tras liberarse de las cadenas se lanzaron a un festival de muertes, y al caos más absoluto de muertes.
     El  escritor alemán Goethe afirmaba en tiempos de la Revolución Francesa que prefería la injusticia al desorden, pues éste llevaba a una sociedad incontrolable.
     Muchos logros se han obtenido mediante el desorden, la violencia, pero el problema es que una vez conseguido el poder se producían una serie de matanzas, asesinatos, robos, expoliaciones y situaciones en que la violencia se adueñaba de la sociedad, como en la revolución francesa, la americana, la rusa o la inglesa. En España hemos tenido tristes experiencias en este aspecto, con  quema de palacios, conventos, iglesias y destrucción de obras de arte.
     Las manifestaciones sindicales llevan consigo que los piquetes llamados informativos proporcionan situaciones de injusticia, falta de orden, restricción de la libertad y violencia contra quienes no siguen las pautas de los organizadores, contra quienes no hacen seguimiento de la convocatoria de manifestación o huelga.
     Todos deseamos libertad con orden y con justicia, pero para ello hay que saber utilizar la libertad en orden y con una justicia igual para todos.