TORRIJOS EN LA RED

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lunes, 11 de marzo de 2013

HAY QUE TENER VALOR

Sin duda la política llevada a cabo por Mariano Rajoy puede ser criticada por los recortes que está llevando a cabo y por la elevación de impuestos que a muchos molesta. Todo ello ha dado lugar a numerosas manifestaciones que la izquierda radical apoyada por la que no se considera así.
     Pero si nos detenemos un minuto a considerar la situación esta política hay que considerarla valerosa, llena de valentía que puede originar que el PP pierda las elecciones en los próximos comicios.
     Pero un gobierno tiene que asumir su responsabilidad y tomar decisiones desagradables. Si en los años anteriores se hubiesen tomado unas decisiones menos traumáticas que las tomadas por el gobierno de Rajoy la situación no habría dado lugar a la llegada de lo que estamos asistiendo. Pero no; tanto el gobierno nacional como el gobierno regional mantuvieron una postura de alegría desproporcionada, tomando prestado lo que no podían pagar; realizando obras faraónicas sin posibilidades de futuro; dando y regalando a diestro siniestro sin importar las consecuencias que pudieran traer.
     Ahora estamos viendo y sufriendo las consecuencias y el gobierno actuar tiene que tomar decisiones que se tenían que haber tomado anteriormente. 
     Los sindicatos son tan responsables como los gobiernos que defendían, ya que eran íntimos amigos, por no decir que eran los mismos. Los sindicatos no se movieron en las situaciones que se que pronosticaban un desastre. Prefirieron vivir viendo llegar la tragedia y no enfrentarse a sus colegas.
     Va a suceder lo mismo que en 1996 cuando gobernó Aznar: se encontró con una deuda inasumible, con una situación económica ruinosa y no se podía entrar en condiciones en el llamado Maastrich. Tras muchos sacrificios España salió adelante y se obtuvieron unos resultados espectaculares.
     Pero el 11M, con el atentado de Atocha fue el pretexto para la movilización de la izquierda. Llegaron las elecciones y el PSOE obtuvo el triunfo. Pudo gobernar con alegría, con una alegría desbordante. Alegría que no supieron administrar convenientemente. Gastaron demagógicamente, regalaron a diestro y siniestro, invirtieron en obras ruinosas. Pero poco a poco apareció una crisis sin realizar frenos para no llegar a la ruina absoluta. Pero no; no les importó seguir así. Hasta que la situación se hizo insostenible. Llegaron las elecciones y el PP obtuvo la victoria. Y tuvo que realizar la misma labor que en 1996: sacrificios a diestro y siniestro. 
     Es posible que la situación se arregle y lleguen unas nuevas elecciones y venza la izquierda y comience una nueva etapa de gastos incontrolables; de alegría desbordante, y de aprovechar los sacrificios del PP para aprovecharse de lo logrado.

    Por eso digo que hay que tener valor para tomar todas esas medidas impopulares y arriesgar un futuro electoral. Estas medidas jamás se atrevería la izquierda a tomarlas pues no es valiente para tomar decisiones arriesgadas e impopulares.