TORRIJOS EN LA RED

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viernes, 5 de febrero de 2016

CARNAVAL



C A R N A V A L

Estamos en plenas fiestas de las carlestonendas, fiestas que preceden a la Semana Santa. Pero esta vez la semana de pasión será para la política española, pues nos espera no una semana sino un mes o dos según se presenten las chirigotas que nos están preparando los políticos. Por ejemplo los chirigoteros de la imagen. Porque lo que está sucediendo es un verdadero baile de máscaras, una serie de chirigotas que más bien son chacotas o guasas que algunos políticos están llevando a la arena nacional.

Los grandes chirigoteros
   Esta situación en que nos hallamos es simplemente un carnaval en donde los participantes juegan un papel de burlas y bromas a la sociedad española.

  Nos dice el  chirigotero mayor: “Yo no voy a gobernar ni con Rajoy ni con Podemos”. Pero al día siguiente de ser nominado por el rey quiere hablar con todos. Dice que quiere un pacto de progreso, pero nada nos dice sobre lo que entiende por progreso.

¿Qué es el progreso?

1)    No creo que sea subir los impuestos.

2)    No creo que sea salirnos de Europa.

3)    No creo que sea seccionar España

4)    No creo que sea no reunirse con Rajoy,  el partido más votado.

5)    No creo que sea guardar silencio con los   ERES en Andalucía.

6)    No creo que sea eliminar la educación concertada.

7)    No creo que sea aliarse con extremistas.

8)    No creo que sea unirse a separatistas.

9)    No creo que sea unirse a valedores de dictaduras.

10)  No creo que sea gobernar burlarse de todo lo que la tradición española tiene como algo esencial y distintivo: religión, fiestas patronales, toros, romerías, bailes regionales, 
   No entendemos muchos que un partido de más de cien años se entregue al recién nacido con el único objeto de sentarse en la poltrona. No lo entendemos la mayoría de los españoles, ni siquiera quienes pertenecen a ese grupo político. La burla que nos están mostrando es indigna de ese centenario partido político.

  

   En definitiva tanta chirigota que nos están mostrando en numerosos ayuntamientos y comunidades gobernados por extremistas y apoyados por el gran chirigotero, con medidas absurdas que ni gustan a los suyos.Ya hicieron el ridículo en la cabalgata de Reyes en Madrid. Ahora insisten en hacer el ridículo con los carnavales, contratando espectáculos que enaltecen a ETA.


   Los chirigoteros nos están dando lecciones de mal interpretar la alegría, de hacer que el buen humor destaque sobre las veleidades del progreso falso. Porque las medidas que toman son errores descomunales, y “solamente aciertan cuando rectifican”.

   Pues eso. A cantar y a bailar que las chirigotas son muy sanas.