TORRIJOS EN LA RED

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domingo, 7 de febrero de 2016

LA ENCRUCIJADA DE ESPAÑA



LA ENCRUCIJADA DE ESPAÑA



No me puedo creer que en España existan tantos extremistas y ansiosos por desear la dictadura.
No me puedo creer tal cosa, aunque los resultados electorales y las previsiones de las encuestas nos dicen que Podemos se haría con la segunda plaza en unas elecciones, adelantando al PSOE.
No me puedo creer que en España volvamos a encontrarnos con un partido lleno de resentimientos, incapaz de aceptar que aquella etapa nefasta de la historia de España concluyó hace muchísimos años. La España de los “descamisados” (como decía Alfonso Guerra) desapareció hace muchos años. Hoy España es un país industrializado, con altibajos en la situación económica; un país que pertenece al grupo privilegiado de la Europa democrática que nada tiene que ver con dictaduras semejantes a ciertos países de Ibero América o de Asia. Pues es así adonde nos quiere llevar ese grupo surgido a la lumbre mediática de la televisión.
Por eso no me puedo creer que existan en España tantos votantes dispuestos a llevar a España al siglo XIX, cuando hace un siglo sí que había una España de “descamisados”, vestidos con un blusón; con niños trabajando y sin ir al colegio;  sin agua corriente en los domicilios; con estercoleros en vez de cuartos de baño; sin automóviles la inmensa mayoría; sin lavadoras; sin centros de enseñanza; sin hospitales para todos, sin el AVE; sin españoles que salieran a Europa a conocer diferentes culturas más avanzadas que la nuestra.
Ya sé que estoy exagerando, lo reconozco, pero  España no se merece regresar a esos tiempos malditos que grupos democráticos como el PSOE o PP elevaron a España a la categoría de países de primera línea.
Por eso no me puedo creer que existan en España tantos votantes deseosos de regresar a aquellos tiempos en que la vida era dura, muy dura.
¿Es que vamos a regresar a la Edad Media aunque vivamos en una etapa histórica de la abundancia? ¿Vamos a regresar a la España de las movilizaciones populares? ¿A las huelgas generales? ¿A la España de los señoritos y los descamisados?
Regresaremos a situaciones ridículas en que a la recepción del rey se va descamisado y en la gala del cine se viste con un lujoso smoking y pajarita.
¿Es que España va a regresar para  apuñalar a monjas; a ahorcar a jueces y banqueros, a apalear a la policía, dar vivas a ETA? Esto ha empezado a suceder, ahora con títeres en Madrid contratados por ese grupo político anti sistema.
Ya sé que hay gente sin trabajo, que lo pasa mal, que va a costar Dios y ayuda mejorar esas condiciones de vida. Pero si permitimos que grupos vencidos por la demagogia barata lleguen al gobierno España, tristemente, regresará a la obscuridad.
Pues ya se sabe: quien quiera regresar a aquellos tiempos que se ponga al lado de quienes pregonan esa sociedad, aunque se llamen grupo de “progreso”.